sábado, 29 de junio de 2013

MANUAL DE LOBOTOMÍA POSMODERNA.

Escribí este ensayo originalmente en un no muy buen inglés para mi clase de English Composition, en el Chaffey College, en California. Me sentí rara teniendo que traducir un escrito mío al español, pero gracias a Dios lo logré. El ensayo es un pretexto para denunciar, como lo hacen muchas otras personas, todo el proceso de engaño al que están siendo sometidas las nuevas generaciones en nuestra sociedad. Es un "divertimento". Uso la ironía para efectuar la denuncia. Aclaro que, hasta donde sé, no existe realmente la "Sociedad Mundial para la Lobotomización de las Nuevas Generaciones". Esto es solo una creación "literaria", pero sí existen sociedades secretas y no secretas que de diversas maneras preconizan lo que aquí se expresa.

Manual de lobotomía posmoderna.

(Un documento confidencial de la Sociedad Mundial para la Lobotomización de las Nuevas Generaciones.)

Desde que Egaz Moni creó la lobotomía como una invasiva técnica quirúrgica para el tratamiento de ciertas enfermedades mentales, ríos de tinta han corrido a favor y en contra de la misma. Originalmente, la nueva terapia fue adoptada con entusiasmo por aquellos que querían deshacerse de dolores de cabeza… los propios y los ajenos… por supuesto: ¿Tengo un hijo o una hija rebelde, y no sé qué hacer? ¡Lobotomía! ¿Mi sobrina es algo frívola, y mi hermana no puede controlarla? ¡Lobotomía! ¿Mi esposa es muy celosa? ¡Lobotomía! ¿Mi suegra tortura mi vida? ¡Lobotomía!

En Estados Unidos, país que siempre adopta cada cosa nueva (si funciona, es bueno), se llevaron a cabo entre 40 y 50 mil cirugías de tal tipo. La lobotomía norteamericana posee apellidos famosos como Kennedy. Rosemary, hija de Joseph, el fundador del clan epónimo, tuvo el infortunio de haber nacido un poquito menos inteligente que sus más brillantes hermanos. Su benemérito y pragmático padre, incapaz de enfrentar la vergüenza, ordenó una lobotomía para ella. A partir de ese momento, pudo dedicarse tranquila y cuidadosamente a sus negocios, a incrementar el poder financiero y político de su familia e, incidentalmente, a cultivar tórridos romances con actrices de Hollywood.


Desafortunadamente, la lobotomía comenzó a ser satanizada, especialmente por las poco sutiles prácticas de Walter Freeman. Este animal (no se preocupen, por favor, no era médico, así que no estamos ofendiendo tan honorable profesión) usaba un picahielos para realizar la cirugía. Fue algo tardío para la gente lobotomizada, pero demasiado pronto para Freeman y otros de su género, que perdieron la oportunidad para hacer más dinero. Al final, la elegante cirugía lobotómica y las futuras soluciones globales que ella involucraba, fueron tristemente abortadas. El progreso de la ciencia siempre ha sufrido retrocesos a causa de bien intencionados pero imprudentes hombres como Freeman y Joseph Kennedy, quienes en su entusiasmo han fallado en tomar medidas para que el resto de la gente no lobotomizada del mundo no se dé cuenta de lo que ellos están haciendo. Peor todavía, el progreso de la humanidad siempre ha sido detenido por las hipócritas acciones de gente que pone el grito en el cielo cuando descubren lo que otros Freeman y Josephs (no solo Kennedy sino también Mengele) hacen.


Nosotros, miembros de la Sociedad Mundial para la Lobotomización de las Nuevas Generaciones, debemos aprender de los errores pasados, extraer lecciones de las experiencias negativas, y actuar con sutileza y discreción con el fin de concretar nuestros planes: hacer cuantitativa y cualitativamente idiotas a las nuevas generaciones, con el fin de obtener completamente el control sobre ellas. Por esta razón, sometemos a vuestra revisión y final aplicación, algunos importantes principios, que moldearán el Manual de Lobotomía Posmoderna, a ser publicado el próximo año. Los siguientes postulados son una guía general de nuestras futuras acciones:


Primero, destruir la familia: no importa si mono o biparental, nuclear o extensa. Lo más importante es exacerbar el individualismo de las nuevas generaciones de modo que, cuando los lazos familiares sean destruidos, los individuos lleguen a formar parte de nuevas estructuras sociales más fáciles de controlar. ¿Cómo podemos lograrlo? Incrementaremos, por ejemplo, el consumismo infantil y adolescente y, al mismo tiempo, haremos subir el costo de vida. Con esto, los padres se verán forzados a trabajar más duro para suplir las necesidades, pero también las demandas de sus hijos. Estarán, por lo tanto, incapacitados para compartir tiempo adecuado con sus niños y adolescentes, y darles el amor y la protección que ellos necesiten, y esto traerá una gran carga de culpa en sus conciencias. Para contrarrestarla, se esforzarán en satisfacer también todos los deseos y caprichos de sus vástagos.


Las nuevas generaciones crecerán, entonces, con un fuerte espíritu egocéntrico y personalista. La disolución de los lazos familiares las impulsará a satisfacer sus instintos gregarios, estableciendo nuevas relaciones sociales pandillas, subculturas marginales, “tribus” urbanas, sectas esotéricas, etc. – y a buscar su propia identidad, y encontrar el soporte moral y el amor que les han sido denegados en su propia familia. La membresía en esos nuevos grupos, los obligará a adoptar nuevos patrones de pensamiento y conducta, y particularmente a adquirir una fuerte “mentalidad de rebaño”. El precio de la aceptación y reconocimiento social que ellos tendrán que pagar será altísimo: al final, su propia identidad será diluida en la identidad grupal, y terminarán convirtiéndose en “clones” espirituales. Entonces nosotros conduciremos esos numerosos “rebaños” hacia los fines que hemos establecido.


Segundo, minar el sistema educativo. No debemos olvidar que el verdadero conocimiento debe pertenecer a una minoría que controlará a las futuras generaciones lobotomizadas. Así, mientras la gente esté pensando que nosotros estamos elevando la educación, realmente estaremos vaciándola. ¿Cómo lo haremos? Les permitiremos cambiar la educación enciclopédica y cartesiana por una educación holística, integral. Sobre esto, es necesario señalar algo muy importante: tanto los miembros de nuestra sociedad, como la gente no lobotomizada del mundo están de acuerdo en lo siguiente: en primer lugar, que la enorme cantidad de conocimiento acumulado en la actualidad impide que los estudiantes realmente adquieran un conocimiento enciclopédico como el que se buscaba en los pasados siglos. En segundo lugar, la fragmentación cartesiana del conocimiento ha traído una súper especialización rayana en grotesca caricatura, como la del cirujano especializado en la cirugía del dedo gordo del pie derecho, incapaz de operar el mismo dedo en el pie izquierdo. En tercer y último lugar, entendemos también que la más urgente meta de la educación es crear redes fundamentales de conocimientos, sobre las cuales construir nuevos conocimientos, y proveer herramientas intelectuales para que las personas aprendan a penetrar en el mundo del conocimiento, y extraer de allí lo que cada uno necesita.


Pues bien, nosotros tomaremos este acuerdo primario, basado en hechos y necesidades reales, para implementar astutamente nuestras propias estrategias. Aplicaremos los nuevos conceptos y técnicas didácticas en las instituciones educativas de la élite pero, al mismo tiempo, sabotearemos su aplicación en la educación pública. ¿Cómo? Mediante tres vías: vaciar los contenidos, sobre todos aquellos que apunten a un genuino desarrollo del pensamiento crítico; recortar los presupuestos gubernamentales para la educación; y bajar el nivel de exigencia académica de los docentes. En el primero de los casos, los estudiantes se enfocarán en el conocimiento superficial de información secundaria, y en la discusión de asuntos irrelevantes que darán la sensación de que sí nos preocupamos por su desarrollo intelectual integral, pero que, en la práctica, les impedirán el acceso a la comprensión de la verdad histórica y de los procesos sociopolíticos, económicos y culturales que estén aconteciendo. En el segundo de los casos, el recorte de los presupuestos gubernamentales impedirá el acceso de muchos estudiantes a programas educativos relevantes, bloqueará la llegada de importantes recursos educativos, pondrá trabas al desarrollo profesional de los educadores, y enfocará a estos últimos en la lucha por la supervivencia diaria, antes que en su propia capacitación. Finalmente, para “ayudarlos”, bajaremos los requerimientos académicos para ellos, usando la siguiente lógica: “Si el gobierno no paga bien, y no da a los docentes los recursos que ellos necesitan, estos tampoco tienen obligación de enseñar bien”.


Tercero, trivializar los medios masivos de comunicación. Intentaremos mantener a la gente, por horas, frente a las pantallas de televisión, absorbiendo información irrelevante y distorsionada, llenando sus mentes de contenido chatarra y de entretenimiento barato. Generaremos un gran índice de violencia virtual a través de programas de televisión, películas y videojuegos que les hagan perder el sentido de la realidad, y les enseñen a disfrutar de la sangre y la muerte, el sadismo y el horror. Posteriormente, ellos mirarán las noticias sobre masacres de minorías étnicas, asesinatos masivos en escuelas, o sangrienta represión policial, tan solo como si fuera una película más de horror.


Finalmente, imprimiremos los siguientes conceptos, en las mentes de las nuevas generaciones agrupadas en “rebaños sagrados”:


1º. Los seres humanos son solamente animales evolucionados, gobernados primordialmente por los mismos instintos básicos que controlan a otros animales, y por mecanismos inconscientes que ellos no pueden controlar. Les enseñaremos que la racionalidad humana no es el producto de la imagen de algún dios en el hombre, sino solo el barniz socialmente fabricado que recubre su intrínseca irracionalidad.


2º. No hay valores universales que guíen la conducta humana. Estos patrones de pensamiento, acoplados a sus conciencias cauterizadas por los medios masivos de comunicación, darán como resultado hombres y mujeres dominados totalmente por sus bajas pasiones, y preparados enteramente para ser dominados por aquellos que les alimentan dichas pasiones.


3º. La verdadera expresión de la libertad debe ser realizada a través de exóticas e irreverentes prácticas. Ellos deben creer que el uso de “piercings”, tatuajes y de ciertos tipos de vestuario, el consumo de drogas, el disfrute de distorsionados sonidos llamados “música”, entre otros, son las mejores armas en su lucha para destruir el “corrompido sistema” actual. Nosotros, entonces, tomaremos ventaja, usándolos a ellos para destruir su propio mundo, mientras construimos el nuestro… a nuestra imagen y semejanza.


La guía previa no cubre el completo espectro de directrices que deberían aparecer en el Manual. Para su completamiento, esperamos el inteligente aporte de cada uno de los miembros de nuestra venerable sociedad. Entendemos que la lobotomización de las futuras generaciones debe ser el más sagrado objetivo de nuestra existencia. Controlaremos la Humanidad, y construiremos un nuevo orden mundial, una sofisticada versión de los cerdos de Circe, sintetizando dialécticamente “Un mundo feliz” y “1984”. Aldous Huxley y George Orwell quedarán eternamente horrorizados, y las Parcas morirán de envidia.


Alba Lys Llanes Labrada.


Rancho Cucamonga, California, 2011.
Puerto Madryn, Argentina. 2013.

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